¿Tengo bien nutrida el alma?

En la vida se pasa por un montón de situaciones algunas son desagradables y otras no, otras son de esfuerzo y alegrías. Existen por el momento 195 países reconocidos, y de ellos hacemos en el mundo un total de 8 045 millones. Cada uno con una cultura característica. Todos hemos dado lugar a cierto lugar, con ciertas tendencias y desarrollar lo que es “nuestro ser”. Se desarrollaran ciertos sabores predilectos, especies, maneras de vestir o de hablar. Todo eso nos nutre aunque no siempre para bien. Pienso plantear una “utopia” una donde no importa en qué país vives o has estado, nada debe de pasar por encima de los derechos humanos. Derecho a la libertad de expresión, a la libertad de elección sexual por complejo que parezca, la simple y tajante negación también debe ser respetada. No es no. Se acabo, es mi resolución.

Al alma se le debe de alimentar uno mismo. Cuando las mareas y tormentas han pasado, cuando los tornados y los dolores parecían nos vencían, si desde allí desde la soledad fuerzas agarramos. Y crecemos un poco dándonos el placer de amarnos de tener un gusto, ese gusto que te identifica con alguien. Lo importante es valorarte tengas mil personas a tu alrededor o tengas dos. Identifica, por que ya lo tienes, que musica te gusta, que actividades fuera del trabajo disfrutas mas.

Busca el amor, abre tu yo… No a la primera o quinta cita pero apapachate tu mismo, permítete que alguien te haga feliz. A pesar de una vida ocupada en los momentos de calma trata mantener la paz, escucha una estación de radio. Canta y escribe tu yo, ese que guardas ese anhelo de tu corazón, ese vibrar de vida.

Alimenta tu alma y aparta con distancia los bichos tóxicos que no quieren escuchar tu percepción en un dialogo, alimenta tu alma amándote y disfrutando la comida, la calma, inventante, cambiar tu color favorito por que quieres, tu puedes.

2 comentarios en “¿Tengo bien nutrida el alma?”

  1. Muy cierto, muchas veces por el tornado de preocupaciones o labores que tenemos en la vida, dejamos de lado lo más importante, que es uno mismo. Algunas veces las personas lo confunden con egocentrismo, sin embargo, es muy cierto que para que podamos ofrecer respeto, amor o cualquier cosa es necesario nosotros tener esos valores.
    Y muchas veces por todos los problemas, trabajos o por nuestra manera de pensar, no nos damos esa oportunidad de disfrutar lo grandioso de esta vida.
    Saludos.

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